lunes 29 de diciembre de 2008

El castigo

Curiosa miniserie en dos capítulos que ha resultado todo un éxito en su emisión en abierto. Sorprendente ya que no se trata de un género que goce de especial favor en nuestro país: suspense con un toque de terror. Lamentablemente es más lo que promete que lo que nos da, esta historieta a la que le falta un buen trecho para llegar a algo aceptable.




Dos episodios de casi hora y media para contar una típica historia de violencia juvenil. Unos adolescentes (aunque algunos pasan de los 18 años) con los que no pueden sus padres, acaban en un campamento en las montañas donde bajo un regimen militar serán enderezados. Me resulta incomprensible que haya gente que piense que eso pueda ser posible con esos medios, pero la realidad supera a la ficción.

De hecho, no hace mucho vi en otra serie (Damages) un suceso parecido. Madre de gran éxito profesional, adinerada y de amplia cultura aboca a su propio hijo a una granja donde como poco van a torturarle. Y todo ello con la bendición de sus semejantes... El mundo está loco.

Pero a lo que vamos, aquí llegan los aprendices de sicópata y son torturados sin piedad por sus guardianes. Es la típica situación de introducción en una secta: poca comida, mucho trabajo, hacer piña con los compañeros y algo de ideología barata. Al final lo que tenemos es un lavado de cerebro. Si esta es la idea de educación que nos vende la sociedad vamos listos.

Durante casi toda la historia tan solo nos muestran la violencia que ejercen los guardianes, desperdiciando la ocasión de mostrarnos la enfermiza ideología que transmiten estos centros. Aquí solo tenemos exhibicionismo. En cierta manera es muy parecido a lo que hemos podido ver en la saga de Saw. Unos criminales que muestran de la peor forma lo bello que es estar vivo.

El final está bien. Ya que lejos de hacer moralina nos muestra que lo que empieza mal, sigue mal y acaba en lo peor. Me gusta el valor de no hacer una historia fácil y cómoda. Lástima que aquí acaba lo que me ha gustado de esta mini-serie.

Primero: el guión hace aguas. Como he dicho antes, falta algo más de fondo. Mostrarnos tan solo la violencia hace que lo que vemos se degrade aún más. Tiene más argumento un episodio de Saw que las casi tres horas que dura ésto.

Segundo: las caracterizaciones. Aquí da igual que vengan de andar todo el día, o pasen una noche a la intemperie en un bosque del Pirineo (!!), los chicos siempre lucen bien y la ropa recien planchada. Tantas privaciones y tan guapos los chicos. Además las chicas parecen una panda de anoréxicas que ni por el forro dan el pego de que puedan aguantar lo que les echan.

Tercero: los actores. He visto teatro leido aficionado con mayor alma que la que echan estos fulanos. Como modelos pueden tener futuro, como actores lo dudo mucho.

Dirige Daniel Calparsoro. Cualquiera en su lugar hubiera dejado de hacer cine, pero él sígue y sigue. Al menos se adapta, y si hay que hacer televisión, pues se hace y punto. Se nota que ha aprendido el medio en el que se mueve y las historias de violencia se le dan bien, pero poco más. Sin dinero, sin guión y sin actores es difícil valorarlo.

Así que, a pesar de tener un buen final y alguna buena idea, se queda como es habitual, con el cero rondo y lirondo.

Puntuación: Cero estrellas ( 0 / 5 )