miércoles 1 de abril de 2009

Antes que el diablo sepa que has muerto

Toca película de suspense y acción. Hacía tiempo que no caía ninguna, y con este extraño título y dirigida por Sidney Lumet ésta tenía todas las posibilidades. La verdad es que me he quedado un tanto frío. Tras unos momentos que parecía que iba a estar frente a una gran película, al final se descubre como otro gran truño.




Se trata de una película con pretensiones. Es decir, que intenta ir más allá de lo que nos muestra. POr un lado un cutre atraco perpetrado por unos sórdidos (y cutres) personajes. Gente que ha fracasado en la vida, y gente que ha fracasado aún teniendo cierto éxito. Toda una panda de miserables. El atraco sale mal y lo pagan de la peor forma. Nada nuevo bajo el sol.

Donde sorprende la película es en la forma de contarla. La historia se centra en un protagonista (los dos hermanos y el padre) y llegado un punto vuelve un par de días atrás para volver a contarnos lo mismo desde el nuevo prisma. No es que sea algo nuevo pero es original y mantiene el interés por ver que pasa, a pesar de ser una historia tan típica.

Lo que pasa es que no pasa nada. El volver atrás para no contar nada nuevo acaba por aburrir, ya que no nos descubren ningún elemento nuevo. Es evidente que la dependienta es la madre de los protagonistas y que el padre buscando venganza acabará por descubrir que han sido los hijos... lástima que no se haya aprovechado mejor el efecto de volver atrás en la historia.

Así que nos queda poco. La historia es vulgar, los flashback no aportan nada y el final es predecible. ESo sí, tenemos unas buenas interpretaciones, por un lado de Philip Seymour Hoffman como hermano cabrón (este tío parece que no para de trabajar, sale en un montón de pelis últimamente) y Ethan Hawke como hermano tonto. El resto se limitan a llorar y decir sandeces. Si no por los trabajos de estos dos señores la película haría aguas desde el primer momento.

Sidney Lumet dirige con oficio. Es decir, que sin destacar no lo hace mal. Para una persona de su trayectoria debería resultar insuficiente conformarse con estar simplemente un punto por encima de la media.

Una lástima. Por un lado toca grandes temas, como la falta de ética o moral en las familias que buscan el éxito ante todo, o la forma en que integran las drogas en su vida, pero al final queda en nada. Mucho humo y artificio y poca sustancia. Me ha dejado completamente indiferente.

Puntuación: Cero estrellas ( 0 / 5 )