jueves 15 de octubre de 2009

Millennium I: Los hombres que no amaban a las mujeres

Adaptación al cine de una de las novelas de exito de los últimos años. Pertenece a un subgenero de la novela negra, que se suele ambientar en un pais nordico, en este caso Suecia, donde se combina el hermetismo social de sus habitantes con algún caso terrorífico. En este caso, durante más de dos horas y media nos muestran todo tipo de situaciones desagradables, hasta el punto de preguntarme que coño ha podido ver la gente en este truño para considerarlo un éxito.




La única respuesta es que en este país no se lee nada. Bueno, realmente estamos unos grupos de lectores que devoramos ciertos géneros, por ejemplo a mí me gusta la fantasía y la ciencia-ficción, a otros les gustará Garcia Marquez... y así cada grupo. Pero de forma masiva no se lee, no llegamos a ser un volumen importante de lectores. Por eso, cuando mediante un ejercicio de marketing se consigue que una novela sea leida por varios de estos grupos y por algunos casuales (los típicos lectores de un libro al año, en la playa) se considera un bombazo editorial.

Porque detrás no hay mucho más. La historia es la típica de unos investigadores que rebuscan en un caso de hace 40 años, y en el que están detras unos nazis sicópatas. Todo demasiado predecible y vulgar. Los personajes están bien tratados, pero sobre todo están bien porque son suecos y para nosotros es casi como ser extraterrestre. Resultan atractivos de lo raros que son.

Pero lo que marca la película es la violencia que contiene. ¿Es necesario más de un cuarto de hora para mostrar una violación con todo detalle? ¿Qué aporta esa escena a la pleícula? Así es todo el rato, violencia extrema camuflada en una trama policiaca. No quiero ni pensar si se muestran esas escenas en una pelicula gore... se hubiera prohibido en todo el mundo. En cambio esta porquería es exhibida sin prejuicios y a todas horas en todos los cines del mundo.

Y luego sexo a tutiplen. Que pasa, ¿si no se acuestan los protagonista no hay morbo? Joder, vaya grima, un tío 30 años que la chica, que podría ser su hija... Luego nos quejamos de la crisis de valores de la juventud... menudos modelos les estamos dando. La verdad es que esperaba algo más ingenioso y mejor resuelto. Pero no, escena de sexo mostrando las tetas de la cría y a seguir con el truño.

Al final me queda la sensación de que en hora y media, recortando las escenas desagradables e innecesarias, hubiera quedado una peliculilla de suspense de las de despues de comer. Para darle más empaque le meten violencia y sexo, y así parece un poco más seria y adulta. Engañarán a otros pero a mi no.

Una porquería vacia y ultra violenta, demostrando que vale más meter dinero en creativos de marketing que cineastas. Técnicamente es correcta, los actores son suecos y hacen bien de suecos, pero se ve lastrada por su nulo contenido, su alta previsibilidad y poca categoría moral. Espero no tener que ver las continuaciones.

Puntuación: Cero estrellas ( 0 5 )