lunes 18 de enero de 2010

Gamer

Otro intento de hacer una película de ciencia-ficción. Un plantel de actores interesante, gran presupuesto, una idea si no original al menos curiosa... pero al final, la misma mierda de siempre. Lo único seguro en este proyecto es la completa incapacidad de productores y guionistas para sacar un buen producto adelante.




Porque al final, lo del futuro cercano dominado por la tecnología y en el que la gente vive más en los videojuegos que en la realidad está ya muy sobado. Coño, es que ya era viejo cuando se puso de moda el cyberpunk, y desde entonces ya ha llovido bastante. Pero hacía tiempo que no teníamos algo potente de ciencia ficción que echarnos a la cara y la verdad es que había ganas.

Pero como siempre, otra decepción. Ya desde el principio se ve que la cosa no va a tener ni pies ni cabeza. Todo movimientos rápidos de cámara para que no veamos nada y una acción mal planteada. A ver señores, en el cine de acción hay unos fundamentos: punto de partida, para ver de donde salimos y con qué recursos contamos, presentacion de escenario, para saber por donde nos vamos a mover y punto de llegada, ya que tiene que haber un objetivo final. Sin todo esto no tenemos más que acción sin sentido, que es lo que nos plantea Gamer.

Aquí no sabemos ni de donde salen los tipos, ni cual es su objetivo y a donde tienen que llegar... solo son tiros y sangre a mogollón. Muchos efectos pero sin nada detrás. De hecho cuando empiezan a contar algo de la trama llevamos casi una hora de película, en condiciones normales, ya no hubiera estado ahí para verlo pero como digo, tenía ganas.

Buff, el malo es malísimo, como que quiere controlar el mundo, menos mal que al final es tan estúpido como todos los malos de tebeo y practicamente se mata a sí mismo. El bueno es buenísimo y aunque tiene cara de bruto que te cagas, al final sabe lo suficiente como para salvar al mundo. Los actores hacen lo que pueden, la verdad. Michael C. Hall hace un malo de tebeo de encefalograma plano, pero ¿que otra cosa va a hacer el pobre?, pues volverse a Dexter que allí sí que lo borda, y Buttler se limita a correr y a gruñir, en un papel sin ninguna posibilidad de lucimiento. El resto estan para morir y llenar de color la pantalla.

Una pena que con tantos recursos solo hayan podido hacer algo tan pobre y miserable. Si le quitamos los momentos de video-clip y la violencia sin sentido, nos queda tan poca trama que me da verguenza contarla. Si vas a ver este truño al menos te la reservo para la ocasión. Eso sí, me suena que he visto ya un par de películas al menos con este mismo argumento: juego de televisión en el que unos presidiarios tienen que matarse entre sí para conseguir la libetad.

Dirige un tal Mark Neveldine, que sorprendió hace unos años con 'Crank' una de las pocas películas de acción pasables de la última década. Pertenece a una nueva generación de directores que parecía que se iba a comer el mundo. Pero desde entonces poco más ha hecho, con un estilo muy cercano al video clip y sabiendo manejar los efectos, es una pena que no haya explotado como pensábamos. Pero es lo que hay: al final les das dinero y acaban decepcionando como todos.

Otro pestiño para la colección.

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