viernes 5 de febrero de 2010

Shorts: La piedra magica

Insiste Robert Rodriguez con su cine juvenil. Es una cosa rara, no es infantil, pero a los pre-adolescentes ya les parecerá ñoño. Va dirigido a una franja de edad en la que no hay competencia (y es normal). Por lo tanto ahí es el lider indiscutible.




Sólo compite consigo mismo... y pierde. Con este tío me pasa algo raro. Nunca sé si es un talento desaprovechado o un aprovechado que simula tener talento. Aquí nos hace una historia bastante vulgar, de una piedra mágica que concede deseos y el lio que se monta cuando la consiguen los niños del barrio. Pero la cuenta en un formato de varios cortometrajes, cada uno con su presentacion y desenlace, con protagonistas distintos. Además los presenta desordenados, de forma que vemos el comienzo a mitad historia, aunque el final no se atreve a sacarlo de su sitio... lo que hubiera sido un puntazo...

Pero no le queda mal. En este caso gana la forma de contar sobre lo que cuenta. Y por eso digo lo del talento. Aunque no es nuevo (esta técnica la han utilizado muchos de los grandes y algunos que no lo son como Tarantino) le da un aire original a la historia. Y posiblemente sea el primero en utilizarlo en una película para 'niños a punto de ser pre-adolescentes', por definir el género de alguna forma.

La historia es aceptable, hasta llegar a un insulso final típico y predecible. A los niños les gustará, tiene mucho 'caca-culo-pedo-pis' y las risas están aseguradas. Aunque a los que sean un poco más mayores les dará verguenza ajena. En cuanto a los actores, poco que decir, los niños están bien, sobre todo la niña repelente que prácticamente borda el papel. Luego está Spader...

¡¡Tio, que mayor está James Spader!! si parece que fue ayer cuando estaba en 'Stargate'. ¡Como pasa el tiempo! y que mal ha envejecido este tío, condenado ya a hacer papeles de malo simplón y aburrido. Me he quedado pasmado al verlo, de hecho no recuerdo cual fue la última vez que lo vi en una película. Aquí hace de malo sin más. Sin imponer ningún carácter al personaje, pero bueno, tampoco tenía mucho a lo que agarrarse.

Veo un gran esfuerzo y hay que premiarlo. Pero sigo sin creerme a Rodriguez como director y mucho menos como creador. Sí me lo creo como un habil hombre de negocios capaz de exprimir al máximo sus ideas... Solo por las risas de mi hija le doy un 'ni fu ni fa'.