Solomon Kane
Fantasía heroíca en una edad oscura. Misticismo y acción, magia y puñetazos por doquier. Del mismo creador de Conan (las novelas) viene este Solomon Kane, un personaje bastante curioso, con trazas de anti-heroe y con bastante más potencial del que aquí se aprovecha. Veamos que tal hemos pasado el rato...
Pues la verdad es que no del todo mal. Ya sabemos a lo hemos venido. No esperamos una trama sesuda, ni grandes interpretaciones. La cosa va de mamporros, violencia gratuita, unos malos muy malos y un heroe que tiene que descubrirse a sí mismo para vencer a los malos. Lo de siempre, vamos. Originalidad cero, pero tampoco es que esperara que me descubrieran un nuevo género.
Ya hemos visto todo esto antes, pero la gracia se supone que está en que todo transcurre en el siglo XVII, en una edad oscura donde Solomon es un cazador de monstruos. Recuerdo haber leido algo del personaje en mi (ya lejana) juventud y me suena que tenia un fuerte trasfondo religioso, un personaje torturado y misterioso, de mayor crueldad que los monstruos que persigue, y todo ello en un mundo dominado por siniestras religiones. Puede que me equivoque, ya que ha pasado bastante tiempo. El caso es que aquí algo hay pero más bien tirando a poco.
James Babson protagoniza la historia y hace un Solomon Kane bastante aceptable, aunque en esta versión tienda a transformarlo en un super-heroe un tanto vulgar. Todo su pasado oscuro queda un tanto difuminado y la verdad es que le cuesta bastante poco pasar de un extremo a otro: ahora soy un asesino, ahora un monje que ni pisa hormigas, ahora un super-asesino que te cagas... falta algo de trasfondo, aunque claro, para lo que dura esto y lo que nos vamos a acordar para qué mas...
Los efectos cumplen, aunque casi todo son luchas con espada y se hace justo un poquito larga al final, cuando todas las sorpresas están agotadas (si alguien no adivinó que el guerrero sin cara era su hermano que vuelva a ver una de amor, a ver si se centra un poquito).
Michael J. Bassett dirige con oficio una historia de acción, aunque no va a pasar a la historia si no se esfuerza un poco más. Nada en la indiferencia, apoyandose en unos actores que cumplen con su físico y poco más. Maneja bien los combates y los pocos efectos que tiene son resultones. Lástima que la trama sea tan básica y simplona. Se podía haber estirado y jugar con las ideas de imperialismo, religion y fanatismo, que están ahí pero no acaban de explotar.
A ratos me ha entretenido, aunque si piensas que es lo que has estado viendo provoca sonrojo. Como teleserie después de comer hubiera dado la talla, pero en el cine... esta es una película para ver en la intimidad, miedo me da el que haya pagado por ésto. En fin, el friki que hay dentro de mí quiere ponerle una nota indiferente pero la realidad tiene que acabar imponiendose:
Puntuación: Cero estrellas ( 0 / 5 )

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada